¿Para qué funciona hoy el coach en la sombra?

La práctica del Coaching tradicionalmente está diseñada para preguntar basándonos en preguntas poderosas. El coaching en la sombra o Shadow Coaching marca la diferencia entre lo que se dice en la teoría y lo que ocurre en la práctica.

En el mundo laboral enfrentamos transformaciones y obsolescencias para las que necesitamos ser capaces de adaptarnos. El coaching es una experiencia de aprendizaje profundo que conduce a nuevas formas del Ser más expansivas acordes con los actuales desafíos. Todos somos responsables del líder y miembro de equipo que podemos llegar a ser.

Muchos directores que quieren una mejora personal, o de su nivel de liderazgo han entendido que necesitan cambiar y solos no lo han logrado. El líder en dichos casos necesita estímulos, porque tiene altibajos, puntos ciegos y no siempre alcanza los objetivos para subir a otro nivel de auto-rendimiento y autoconsciencia de cada acto y de cada palabra.

El Shadow Coaching o es una herramienta del Coaching Ejecutivo creada en Canadá que está revolucionando el mundo organizacional, porque genera mayor amplitud de consciencia, mejora la priorización y la productividad.  Está enfocado al desarrollo de directivos y de equipos de alto rendimiento.

Funciona acompañando en una jornada normal de trabajo en la que el coach va dando inputs sobre lo que observa del rendimiento de su cliente. Actualmente esta situación puede realizarse presencial o también en reuniones virtuales.

Como coach, socia de mi cliente voy reflejándole actitudes que durante el partido no se da cuenta de que hace: cuántos pases hizo, cuánto gritó, cuánto corrió y cuanto calló. Cuando la observación es con intervención, como coach «salgo de la sombra» en el momento en que considero preciso hacerlo, generalmente, con una pregunta que ayude a la reflexión y a la toma de conciencia sobre determinada situación. El coach interviene cuando ve que tendría que haber un gol y no lo hay.

Se observa todo desde el momento en que mi cliente entra a la reunión y empieza a interactuar con sus pares, sus colaboradores. La mirada del coach sirve para indagar en aquellos aspectos en los que se podrían realizar mejoras. De esta forma, los relatos que el propio ejecutivo tiene acerca de cómo él mismo se considera en sus funciones, se validan o invalidan mediante la descripción exacta de las acciones observadas por el coach. El directivo puede así cuestionarse la propia gestión a través de hechos observables compartidos durante la jornada. El coach le ayuda convirtiendo al ejecutivo en un profesional reflexivo, capaz de observarse a sí mismo.

El coaching en la sombra se está posicionando como una técnica superior de mayor efectividad, ya que se basa en la objetividad, ya que señala “los hechos importantes” en las actitudes y dinámicas relacionales del cliente contribuyéndole a identificar su verdadero estilo de liderazgo. Además la intervención es medible. Se examina el tiempo enfocado a determinados hábitos. Se brinda feedback en tiempo real.

Se muestra al líder o al equipo para donde van y su “promesario”, es decir, si todos los compromisos son claros para los miembros del equipo y detecta los que si están comprometidos de los que no. Se muestra la toma de posiciones y como la defienden. Las dependencias y las codependencias.  El equipo llega a identificar su grado de implicación y verdadera concentración.

El coach en la sombra también genera un espacio de reflexión a través del feedforward, una herramienta con la que el ejecutivo co-crea con su coach el mejor escenario posible, diseñando objetivos y las competencias necesarias para llevarlos a cabo e indicadores para medir el logro alcanzado.


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